Muestra primero el pulso
Las señales visuales del pulso ayudan a los alumnos a conectar el clic con el movimiento o la frase.
Un BPM puede cambiar de forma después de la clase. Guarda junto a él el compás, la subdivisión, el conteo previo y la velocidad de inicio para que la tarea sea más fácil de repetir.
Las señales visuales del pulso ayudan a los alumnos a conectar el clic con el movimiento o la frase.
El BPM, el compás, la subdivisión, el sonido y el conteo previo se ajustan rápido sin comerse la clase.
La velocidad para principiantes deja claro que el tempo objetivo no es el primer paso.
La pieza, el BPM, el compás, la subdivisión, el conteo previo, el sonido y la escala de velocidades pueden quedarse en un solo preset.
Los alumnos reciben una configuración que pueden abrir, no solo una instrucción vaga de practicar despacio.
La misma pieza puede tener tempos de inicio diferentes para distintos alumnos.
Los alumnos pueden convertir el trabajo de clase en un recordatorio local.
Un bloque fijo de práctica puede entrar en el día del alumno.
El historial, los objetivos y el mapa de calor hacen que la siguiente clase sea más concreta.
Calentamientos, escalas, lectura a primera vista y trabajo rítmico pueden vivir en la biblioteca.
Las listas de reproducción pueden organizar el material de clase o los elementos de ensayo de un conjunto.
La práctica básica funciona en local. La sincronización usa iCloud o Google Drive cuando está activada.
Cada página usa pantallas reales de la app, como ajustes de tempo, edición de preajustes, registros de práctica, recordatorios, mapa de calor, listas de temas y sincronización Wi-Fi.
Una canción o ejercicio puede guardar BPM, compás, subdivisión, sonido, volumen, conteo previo y velocidades de práctica.
Canciones, ejercicios, favoritos y recientes se quedan en la biblioteca para no tener que volver a crear lo que ya repites.
Las preguntas sobre el metrónomo, los preajustes, Tap Tempo y la velocidad de práctica se pueden consultar dentro de la app.
Organiza los preajustes de las canciones en orden de ensayo o de escenario para tener listo el siguiente tempo.
Mantén juntos el BPM, el compás, la subdivisión, el sonido, el conteo previo y las velocidades de práctica para que los alumnos puedan volver a abrir la misma configuración.