Primero, la velocidad de principiante
Un tempo más lento le da tiempo al movimiento para encajar antes del BPM objetivo.
Los principiantes no tienen que perseguir el tempo objetivo el primer día. Empieza más lento, ve el pulso y deja un registro cuando termine la práctica.
Un tempo más lento le da tiempo al movimiento para encajar antes del BPM objetivo.
El tempo normal se queda en el mismo preajuste para no perder la dirección.
Las velocidades de práctica y desafío hacen que construir el tempo se sienta como pasos, no como adivinanzas.
Las señales visuales del pulso ayudan a los principiantes a conectar el clic con el movimiento.
Las opciones de negra, corchea, tresillo y semicorchea bastan para aprender capas poco a poco.
La cuenta de entrada da un pequeño margen antes de que empiece la música.
Los recordatorios locales encajan con un hábito de práctica diaria corto.
Una hora fija de práctica puede aparecer en tu día.
BPM, compás, subdivisión y escalera de velocidades ya están ahí cuando lo abres.
Un registro ligero evita que la sesión desaparezca.
Los objetivos diarios y los planes semanales marcan el camino sin convertirse en una tarea de gestión.
Muestra qué días hubo práctica y qué días faltaron.
Cada página usa pantallas reales de la app, como ajustes de tempo, edición de preajustes, registros de práctica, recordatorios, mapa de calor, listas de temas y sincronización Wi-Fi.
Una canción o ejercicio puede guardar BPM, compás, subdivisión, sonido, volumen, conteo previo y velocidades de práctica.
Los recordatorios locales se configuran por defecto para la noche y se pueden cambiar o desactivar en Ajustes.
Los objetivos diarios y los planes semanales te traen de vuelta a practicar sin convertirlo en una pesada tarea administrativa.
El mapa de calor convierte la práctica en días activos en un calendario, para ver más fácil la constancia y los huecos.
Empieza más despacio, guarda la configuración, deja un registro y avanza hacia el BPM objetivo paso a paso.